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Exámenes psicotécnicos

Muchas oposiciones tienen, entre las pruebas a superar, una consistente en test psicotécnicos. Se trata de una prueba que, o bien se toma a risa, o bien asusta bastante: no hay término medio. Vamos a conocerlos un poco mejor.

¿Qué es un test psicotécnico?

Son una herramienta diseñada para medir el grado de desarrollo de determinadas aptitudes personales, por lo que cada tipo de test está orientado a descubrir un tipo de cualidades. Algunos son numéricos, otros lingüísticos, los hay abstractos, de razonamiento espacial, de lógica, de personalidad… según lo que se esté tratando de valorar en cada caso.

Concretando en las oposiciones, más que medir se pretende descartar a quienes no alcancen un determinado grado en las aptitudes objeto de examen. Un claro ejemplo son los test de personalidad de las oposiciones de Policía Nacional, que miden cuestiones como la empatía, la agresividad latente, el compañerismo, el autocontrol… y quienes muestran resultados propios de desequilibrios mentales resultan descartados.

Aquí te dejamos algunos problemas y ejercicios que pueden ayudarte a realizar test psicotécnicos:

 

¿Cómo puedo superar un test psicotécnico?

O dicho de otro modo, ¿es posible entrenarse para superar un test psicotécnico? La respuesta a esta segunda pregunta es sí. El secreto está en practicar mucho y hacer muchos diferentes.

Los test de razonamiento verbal y razonamiento numérico son los más sencillos de preparar, mientras que los de razonamiento espacial y los de lógica suponen mayores dificultades. En cuanto a los de personalidad, pueden ser un verdadero reto, ya que puede ser necesario “ver” la intención que hay en las preguntas para no caer en las respuestas que descalifican, y eso no siempre es evidente.

Veamos primero los tipos de test psicotécnicos más frecuentes y cómo prepararnos para ellos:

  • Razonamiento verbal: series de palabras, encontrar una palabra escondida, sinónimos y antónimos, ortografía… son muchos los tipos de pruebas que se pueden poner en esta categoría, y hay dos técnicas de preparación que dan excelentes resultados: leer mucho y hacer pasatiempos. En serio. Si lees de forma habitual aumentas tu vocabulario, repasas ortografía, aprendes a ver cuándo una palabra está fuera de contexto, lees más rápido y con mayor aprovechamiento, tu cerebro es más activo, te servirá como relajación… Todo son ventajas. Por otra parte, los pasatiempos están llenos de ejemplos de test verbales; desde las sopas de letras a crucigramas, dameros, jeroglíficos… Sin darte cuenta, estarás repasando.
  • Razonamiento numérico: suponen operaciones matemáticas de cálculo mental, así que la mejor manera de prepararlos son muchas hojas, bolígrafo y practicar. Es necesario saber el orden lógico de las operaciones matemáticas (es decir, que la multiplicación va antes que la suma, que las operaciones entre paréntesis deben resolverse antes que las que no lo están…). Suele haber operaciones de cambios de unidades y equivalencias entre magnitudes (pasar de metros a kilómetros, equivalencia entre volumen y peso, cambios de unidades de superficie…). Es decir, cosas que vimos en el cole. Repasar esas reglas y practicar, practicar y practicar. Los sudokus son excelentes para “engrasar” los engranajes mentales responsables de este razonamiento.
  • Razonamiento espacial: viendo el despliegue de una figura tridimensional, se ponen dos caras que resultan de girar la figura, y se nos pregunta por el aspecto que tendría la tercera. La imaginación tridimensional es la que se pone a prueba en este tipo de test. El secreto para ellos es comprar figuras de formas diferentes y “jugar” con ellas. En internet puedes encontrar desarrollos de poliedros para imprimir y recortar, lo que es de gran ayuda si el problema es que no consigues ver de dónde salen esas figuras: hazlas tú mismo y lo verás.
  • Lógica: hay cientos de problemas de lógica que aparecen recurrentemente, desde el color del caballo blanco de Santiago, al juego de los interruptores y las bombillas, o los colores del sombrero de unos hombres en fila. La clave está en practicarlos, del mismo modo que con los anteriores, pues así se desarrollan las herramientas mentales necesarias para resolverlos.
  • Personalidad: es conveniente no mentir en ellos, puesto que suele haber mecanismos de detección de respuestas incongruentes, y esos mecanismos suelen implicar el rechazo del candidato. Es posible averiguar qué cualidades son las buscadas, y cuáles las que hacen saltar las alarmas, a fin de responder “correctamente”. Sin embargo, en cuanto ese candidato llega a la fase de entrevista personal, se le suele cazar. Así que lo mejor es no mentir en ellos, porque lo que somos acaba por salir a flote.

 

Respecto a todos los tipos de psicotécnicos, podemos ver una serie de consejos comunes:

  • Comienza preparándote sin límite de tiempo: si estás desentrenado, no te estreses antes de hora. No te pongas límite de segundos por pregunta y ve haciendo: ve soltando la mente.
  • No te rindas: lo normal es que el primer psicotécnico arroje un resultado peor que el esperado, mucho peor. No creas que eres tonto ni que esto no es para ti. Estás oxidado, es todo. Mejorarás con la práctica, como sucede con todo.
  • No te machaques: la mente se satura, así que es conveniente darle un respiro. Cada cierto tiempo (unos 40-50 minutos), tómate un descanso de 15 minutos. Bebe agua, levántate, pasea… Cambia la actividad que estés haciendo para darle descanso a tu cerebro.
  • Trabaja sin distracciones: lo de estudiar con música o sin ella es cuestión muy personal, pero lo necesario es que no haya distracciones, así que aparca el móvil por un rato, deja descansar las redes sociales y la consola, que no te molesten con voces ni televisión… Necesitas un poco de silencio para concentrarte. Si vas a ponerte música, recomendamos algo suave, no machacón ni estridente, y a volumen reducido.
  • Practica en condiciones controladas: cuando tengas cierta soltura, empieza a hacer los test en condiciones similares a las que tendrás en la oposición. Primero el límite de tiempo, más adelante los modelos de examen y hojas de respuestas, porque muchos se responden con cuadernillos que luego corrige un ordenador, y si no marcas correctamente la respuesta en el sitio establecido, no se da por buena.
  • Antes de empezar a contestar, dale un vistazo general al examen para saber su extensión y decidir por dónde empezar. Comienza por algo que sepas hacer rápido y bien, así tendrás un subidón que te motivará a continuar.
  • Lee las instrucciones de las preguntas con atención: con mucha atención, pero rápido porque no sobra el tiempo. Ojo con las preguntas en que hay varios “no”. Un truco para resolverlos en recordar que dos negaciones son una afirmación, y así los neutralizas.
  • No te estanques: si una pregunta se resiste, pasa de ella. No pierdas tiempo, porque no lo podrás recuperar. Si después te sobra tiempo, ya volverás, pero no pierdas tiempo en ella ni pensando en porqué no las has sabido contestar. Que no sea un lastre.
  • Las preguntas erróneas restan, mientras que las que dejas en blanco, no: así sucede con casi los test, así que en caso de duda es preferible no contestar. Si eres de los que prefieren jugársela, prueba con la quiniela o los euromillones: el premio es más gordo que en la oposición.
  • Confía en tu progresión: cuando ya lleves un tiempo preparándote y haciendo test, llegarás a un punto en que parecerá que no mejoras, incluso que te equivocas más que antes. Es normal, está estudiado que el aprendizaje tiene fases y una de ellas supone un estancamiento temporal. Sigue como hasta ahora, que vas bien. Y si te equivocas es porque dudas, y si dudas es porque sabes más que antes y piensas en lo que haces, cosa que antes no hacías. Piénsalo y verás que es cierto.

Del mismo modo que pasa con las pruebas físicas o las de mecanografía, los test psicotécnicos son entrenables, no en vano el cerebro humano cuenta con una notable capacidad de aprendizaje y plasticidad, que se ponen a prueba con este tipo de test.

¡¡Desarrolla el músculo de tus neuronas!!