Saltar al contenido

El test de celador

En las pruebas oficiales que se realizan para el acceso al puesto de celador se diferencian dos partes bien diferenciadas: un examen escrito, con preguntas sobre todo teóricas pero también alguna práctica, y una fase de concurso, en la que los opositores que hayan superado el examen escrito podrán someter a evaluación su formación académica y su experiencia profesional.

El test de celador se corresponde con el examen escrito de carácter eliminatorio que todo aspirante a ese puesto debe superar si quiere desarrollar esa profesión en el sector público. Se trata de un examen con preguntas tipo test en las que se presentan varias opciones de respuesta pero únicamente una de ellas es correcta. Las preguntas, de carácter teórico pero también práctico, evalúan los conocimientos, las habilidades y las destrezas de los candidatos en relación con un temario general y específico que todos deben estudiar. Lo ideal es que, a la vez que estudias, vayas practicando haciendo modelos de exámenes anteriores.

Nosotros queremos ayudarte con estos test oficiales de celador que hemos subido a nuestra página web; entre ellos, puedes hacer el test oficial de celador de 2018 de la Comunidad Valenciana (celebrado el 17 de junio de 2018), el último test de celador que se ha publicado, para que tengas siempre los más actualizados a tu alcance.

También puedes practicar con el examen celador de la convocatoria de 2017 de la Comunidad de Aragón (celebrado el 26 de marzo de 2017).

Preparación para la prueba

Debes invertir tiempo para prepararte para el test de celador, exactamente igual que sucede con el resto de oposiciones. Ten en cuenta que estudiar y poner a prueba tus conocimientos siempre van a ser tus mejores bazas, por lo que te recomendamos que realices algunos test de celador que han sido publicados en anteriores convocatorias oficiales, como los que encontrarás en esta sección de nuestra página web. Realizando test, equivocándote y reflexionando sobre los puntos más complejos del temario, reforzarás los contenidos, afianzarás todo aquello que resulte más difícil y memorizarás aspectos que, de otra manera, quizá pasarías por alto.

Por lo tanto, prueba a realizar test para ponerte en situación, para acostumbrarte al tipo de preguntas que se suelen realizar y para perder el miedo a la forma del examen. El hecho de responder a los test te permitirá evaluar tus resultados, identificar en qué puntos del temario tus conocimientos son más débiles y, por tanto, mejorables. Si tu finalidad en la vida es dedicarte en cuerpo y alma a esta profesión y, por tanto, estás decidido a aprobar esta oposición, debes practicar con exámenes de prueba durante 30 o 60 minutos todos los días antes de realizar la prueba definitiva (además, como es obvio, de estudiar). Recuerda que estás en un concurso en el que sois muchos los aspirantes, que competís por un mismo puesto, por lo que, como en cualquier carrera de fondo, los minutos cuentan.