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Test Oposiciones

Diferencias entre oposición y concurso

Las personas que se aproximan por primera vez al mundillo de las oposiciones encuentran como dificultad un lenguaje específico que no conocen y les provoca extrañeza. En este post vamos a averiguar las diferencias entre oposición y concurso.

El acceso al empleo público está contemplado en la Constitución como un derecho fundamental para los ciudadanos (ver artículo 23.2), si bien el acceso a la función pública se basará en los principios de mérito y capacidad (ver artículo 103.3).

Es decir, que cualquiera podemos presentarnos, si reunimos los requisitos que se exijan en cada caso (mérito) pero sólo “los mejores” llegarán a desempeñar tales funciones (capacidad).

Bueno, parece que no cualquiera, ya que la Constitución habla de “ciudadanos”, lo que parece limitarlo sólo a los españoles. La verdad es que algunos puestos están reservados sólo para españoles pero a la mayoría pueden acceder también ciudadanos europeos, cónyuges de españoles o europeos, e incluso hay puestos a los que puede optar cualquiera que resida legalmente en España.

Si bien la Constitución menciona a los “ciudadanos” también dice “con los requisitos que señalen las leyes”, y son las leyes las que establecen esas reglas especiales. No es inconstitucional ni es trampa, es que la Constitución no puede regularlo TODO y es necesario que ciertas cosas las desarrollen las leyes.

Tanto la oposición como el concurso son sistemas que se utilizan para elegir a las personas que se convertirán en empleados públicos. Cada proceso de selección de empleados públicos establece los requisitos que deben cumplir quienes aspiren a conseguir plaza: quien no los cumpla será excluido, así que más vale estudiar con atención esos requisitos antes de pagar las tasas de inscripción.

Para saber cómo estar al corriente de las diferentes oposiciones (y gratis), puedes leer este post sobre como buscar oposiciones en el boe.

Como hemos dicho, para ser empleado público rige el principio de capacidad. ¿Y cómo llegan a saber quiénes son los mejor preparados y más capacitados para el puesto? Ya estamos en materia.

Básicamente existen dos sistemas, la oposición y el concurso, y combinando ambos tenemos el concurso-oposición, que también es muy utilizado.

Qué es una oposición

La oposición consiste en una serie de pruebas sucesivas que, en la mayoría de casos, son eliminatorias. Esas pruebas deben estar relacionadas con las tareas a cumplir en el puesto al que se opta, deben ser acordes con el nivel de estudios exigido y deben ser objetivas, lo más transparentes posibles y no pueden suponer discriminación entre los aspirantes.

En oposiciones como las de Bombero hay pruebas físicas muy fuertes, en las de la administración de justicia se estudian leyes muy específicas, hay oposiciones en que se hacen pruebas de mecanografía… Según las plazas que se convocan, las plazas serán unas u otras.

En oposiciones como las de Policía Nacional o Guardia Civil, las pruebas son eliminatorias así que hay que ir superándolas todas… Las personas que superen todas las pruebas son apuntadas en una lista por orden de mayor a menor nota final, y las plazas son para aquellos que ocupen los primeros puestos.

Imaginemos una oposición para 300 plazas a las que se han presentado 4.000 personas. Puede ser que aprueben 953, pero sólo hay 300 plazas, así que serán para los 300 con mejores notas. Así que sí, es posible aprobar una oposición y no convertirse en funcionario.

Que es el Concurso

Por otra parte, el concurso es otro sistema para seleccionar personal público y consiste en que cuando se anuncian las plazas, se comunican una serie de aspectos (llamados “méritos”) que otorgarán una puntuación a quienes los tengan: titulación, cursos específicos, idiomas, experiencia… Cada mérito supone unos puntos, y figuran en la convocatoria del proceso selectivo. Los aspirantes se inscriben en el proceso y aportan la documentación que acredita los méritos que tienen. El Tribunal suma los puntos de cada uno de los aspirantes y hace una lista en que los ordena de mayor a menor puntuación y, de nuevo, las plazas son para los que mejor puntuación tienen.

Qué es el Concurso-oposición

El concurso-oposición es un sistema mixto de ambos y está muy extendido en la práctica. Implica que hay que superar una serie de pruebas eliminatorias y calificadoras, sumándose después los méritos a aquellas personas que han superado la fase eliminatoria. De nuevo, los que mejor puntuación final tienen se quedan las plazas.

Por ejemplo, tanto en Policía Nacional como en Guardia Civil hay algunas cosas que dan puntos, como haber sido militar, ser deportista de élite…

Estos son los tres sistemas básicos que las diferentes Administraciones y entes públicos usan para la selección de su personal.

Procedimiento de libre designación

Hay otro sistema, que se usa para seleccionar tanto al personal eventual (que no temporal) que ocupará cargos de confianza como al personal directivo profesional (aunque estos pueden ser también elegidos por cualquier otro proceso): es el procedimiento de libre designación. Es decir, la elección libre, el sistema digital, el dedazo.

Principales diferencias entre oposición y concurso

Las oposiciones son una serie de pruebas que los distintos organismos emplean para seleccionar a los candidatos para un puesto de trabajo. Un concurso-oposición, como su nombre indica, suele incluir dos partes: por un lado, una fase de oposición, que se realiza normalmente en primer lugar, en la que los aspirantes realizan un examen (o varios) gracias al cual se evalúan sus conocimientos, competencias y destrezas para el desempeño de la labor que se exige en el puesto de trabajo; y, por otro lado, una fase de concurso, que habitualmente se lleva a cabo una vez que el candidato ha aprobado la fase de oposición, en la que el opositor debe presentar para su evaluación todos aquellos méritos que haya ido acumulando durante el proceso de formación para la plaza que quiere ocupar.

Tanto la oposición como el concurso-oposición se usan principalmente para los procesos abiertos a todo el público, mientras que el concurso se puede usar para los procesos de promoción interna.

Quienes aspiran a convertirse en funcionarios o personal laboral va a tener que pasar por procesos de oposición o concurso-oposición y, una vez lo sean, puede que promocionen a través del sistema de concurso.

Esperamos que os haya aclarado los conceptos.